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¿Qué tipo de hombre eres?

La elegancia, estilo y clase no se limitan a cómo nos vestimos; también a cómo actuamos.
Recordamos el 8 de marzo: El día de la mujer. El día que conmemoramos la lucha contra la desigualdad y violencia de género. ¿Cómo es que estamos involucrados los hombres en esto?

Muchas de las conductas y perspectivas que tenemos sobre el rol del hombre y la mujer propician actos misóginos y machistas que han sido normalizados por nuestro entorno. Tener estas conductas no es nuestra culpa pero dejar de ejercerlas si es nuestra responsabilidad. Es por eso que esta semana queremos cuestionar y reflexionar: Como hombres… ¿qué es lo que podemos hacer diferente?

Por muchos años hemos asumido nuestra masculinidad a través de los ojos del macho: entendíamos que ser hombre es ser fuerte, no llorar, ligar con muchas mujeres, no sentir, ser el proveedor de la casa, ser dominante, controlador entre muchas otras cosas. Hoy en día sabemos que el ser hombre es mucho más profundo y complejo de lo que habíamos pensado. También nos hemos dado cuenta que esa visión de la masculinidad no ha sido sana para nosotros.

En nuestra cotidianidad, sin querer (o queriendo), tenemos actitudes machistas y misóginas que afectan profundamente a la mujer y el tejido social. A veces son cosas tan cotidianas que ni nos damos cuenta que las hacemos. Es por eso que aquí te enlistamos 10 actitudes cotidianas que podemos cambiar para ser mejores hombres:

1.- “El rosa es para niñas y el azul es para niños”
Los colores no tienen género. Cuando les asignamos uno limitamos nuestra libertad de expresión y de decisión. Los niños terminan sintiéndose incómodos cuando usan algo rosa y esto es un
mero constructo social. Históricamente, en épocas medievales el rosa era considerado un color para machos/hombres porque se asemejaba al color aguado de la sangre.

2.- “Corres como niña”
Utilizar el término “niña” para hacer referencia a alguien que está haciendo algo mal o débil, sólo propicia que en nuestra mente asociemos a las mujeres con la debilidad. Tirunesh Dibaba (ganadora de múltiples medallas olímpicas) corre como niña porque lo es y muy probablemente nos ganaría a todos en una carrera.

3.- “La mujer a la cocina”
La responsabilidad de la casa es de ambos, tanto de hombres y mujeres. La mujer no está obligada a hacer la comida, poner la mesa, lavar los platos mientras los hombres vemos la televisión o las esperamos. “Ayudar” a la mujer en la casa no debería de ser visto como una apoyo, sino como una responsabilidad dividida.

4.- “Relaciones sexuales consensuadas”
Resulta sorprendente que aún sigamos teniendo que decir que todas las relaciones sexuales tienen que partir del concenso. Las dos personas tienen que querer hacer lo que sea que vayan a hacer. Y si ella dice que no, NO ES NO.

5.- Manxplicar
Cuando un hombre se cree superior a una mujer por el simple hecho de ser hombre, explica obviedades y cosas sin que ella se lo pida. Esto hace que ella se sienta como una tonta, ingenua y descalificada. A veces lo hacemos sin querer y sin darnos cuenta pero tenemos que entender que ser hombres no nos hace mas inteligentes ni nos da el derecho de ir explicando cosas por la vida.

6.- Hacerse de la vista gorda
Notar un caso de acoso o abuso, misoginia o machismo y quedarnos callados es lo peor que podemos hacer. Como decía Elie Wiesel “Lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia”.

7.- Ver el problema en la víctima en vez del acosador.

Educamos a nuestras hijas para que se den a respetar y se cuiden pero se nos olvida quien es el que las violenta: Nuestros hijos. Tenemos que cambiar el enfoque y enseñarle a los niños a respetar, cuidar y no violentar a las mujeres.

8.- Asumir que todas las mujeres son madres en potencia
A veces reducimos a la mujer al rol de una madre. Pensamos que en sus expectativas de vida siempre va a estar ser mamá. Muchas mujeres son felices teniendo hijos pero muchas otras tienen diferentes ambiciones y sueños que cumplir. Para ellas, el éxito no se resume en su descendencia y tenemos que entender que nosotros no tenemos ni voz ni voto en lo que ellas quieran o no hacer.

9.- Los hijos no son solo de la mujer
Se asume que las madres son las que se tienen que encargar de la crianza de los hijos y que es su responsabilidad ver por ellos. Sin embargo, los hijos son tanto del papá como de la mamá por lo que la responsabilidad de educarlos, cuidarlos y encargarse de ellos es de los dos.

10.- Chistes machistas
Algunos pueden argumentar que nuestra cultura es machista y sus chistes son parte de ella, pero eso no los hace menos desagradables e hirientes. Los chistes que socavan, estigmatizan, objetivizan y sexualizan a la mujer no solo no son chistosos sino son una forma de discriminar y violentar.

También queremos compartirte algunas películas y recomendaciones que nos permiten reflexionar y cuestionar quiénes somos y hacia dónde vamos como hombres, como hermanos, padres, hijos y como sociedad.

La máscara en la que vives

The Mask You Live In (2015, Jennifer Siebel) es un documental estadounidense que analiza a través de las vivencias de niños y adolescentes, lo que conlleva ser hombre, las máscaras y facetas que nos tenemos que poner para ser aceptados. Con expertos y testimonios nos llevan a cuestionar que tanto dejamos de ser fieles a nosotros mismos para cumplir con los roles establecidos por la sociedad y el impacto que esto tiene.

Todos deberíamos de ser feministas

En esta charla de TED Talk, Chimamanda Ngozi Adichie nos explica el feminismo desde un lugar valiente, interesante y benéfico tanto para mujeres como para hombres. Ella nos habla de cómo limitamos a las mujeres y presionamos a los hombres creando una sociedad desigual, triste y frustrada pero como el feminismo nos abre nuevos horizontes hacia una nueva libertad.

De machos a hombres

Este instituto se encarga de re educar a los hombres para replantearse su masculinidad. Tienen un sitio web, un podcast y son muy activos en redes sociales. En su Instagram podrás encontrar pequeños folletos informativos y dinámicos de temas relacionados con ser hombre.

Hombres que caminan solos

Esta novela de José Ignacio Carnero (2021) nos cuenta una historia escrita hermosamente, sobre la depresión y la masculinidad frágil. Es reconocido como un libro que todo hombre debe leer para entender la problemática que existe en nuestra concepción masculina.

Estas recomendaciones te van a dejar pensando, te van a incomodar y te van a mover. Te ayudarán a sentir, experimentar y a querer crear un mundo más igualitario, en donde las mujeres puedan vivir sin miedo, en donde podamos ser aliados y en donde esta pregunta cobre vida: ¿Qué tipo de padres, hijos, esposos, hermanos, compañeros, jefes, HOMBRES queremos ser?